Como ya vimos anteriormente, los cálculos renales son causados por el endurecimiento de minerales y sales en nuestro cuerpo que se forman a partir de calcio o ácido úrico. Estos son formados dentro del riñón y es posible que viajen a otros lugares del tracto urinario.

Recordemos que son de tamaños diferentes, pero que pueden crecer hasta unos centímetros de ancho o incluso pueden ocupar todo el riñón. Por esta razón, es indispensable reconocer los síntomas más comunes para acudir oportunamente al urólogo.


Dolor en la espalda o en los costados

Este es uno de los tipos de dolores más severos, ya que es lo suficientemente intenso como para hacer que las personas vayan a la sala de emergencia. Este dolor comienza cuando una de las piedras se mueve en el uréter estrecho, lo que causa un bloqueo y hace que la presión se acumule en el riñón.

Este dolor suele ser repentino y el dolor cambia de ubicación debido a que la piedra cambia de lugar. La molestia va y viene, y puede agravarse justo cuando los uréteres se contraen al intentar expulsar la piedra.

Dolor al orinar

Cuando el cálculo llega al espacio entre el uréter y la vejiga seguramente sentirás dolor al orinar. Es posible confundir este dolor con el de una infección de vías urinarias, pero toma en cuenta que en ocasiones es posible tener ambos padecimientos al mismo tiempo.

Orina con presencia de sangre

Encontrar sangre en la orina es común en personas que tienen cálculos renales. El color de la sangre puede ser rojo, rosa o marrón, aunque algunas ocasiones su presencia es tan pequeña que es necesario utilizar un microscopio para comprobar este síntoma.

Orinar menos de lo normal

Es posible que un cálculo renal se quede atorado en el uréter, lo que causa un bloqueo que puede retardar o bloquear el flujo de la orina. Esto podrás notarlo si antes orinabas adecuadamente y de repente solo orinas un poco en casa ocasión.

Presencia de fiebre y escalofríos

Tener fiebre y escalofríos es una señal que puede identificarse como consecuencia de una infección en el riñón u otra parte del tracto urinario, y tener un cálculo renal puede representar una complicación grave.


No olvides que es necesario buscar atención médica si tienes uno de estos síntomas. Sobre todo, si el flujo de tu orina se detiene por completo o si tienes fiebre y dolor al mismo tiempo.