La próstata se encuentra sólo en los hombres. Se asienta debajo de la vejiga y envuelve la uretra y el conducto que transporta la orina. La próstata ayuda a producir semen.

Una biopsia es un procedimiento que se usa para extraer una pequeña porción de tejido o células del cuerpo para que pueda examinarse bajo un microscopio. Durante una biopsia de próstata, se usa una aguja para recolectar varias muestras de tejido de la glándula prostática. El procedimiento lo realiza un médico que se especializa en el sistema urinario y los órganos sexuales masculinos (urólogo).

Es la única forma de saber con certeza si tiene cáncer dentro de la próstata. Un urólogo puede recomendar una biopsia de próstata si los resultados de las pruebas iniciales, como un análisis de sangre del antígeno prostático específico o un examen rectal digital, sugieren que pueda tener cáncer de próstata. Las muestras de tejido de la biopsia de próstata se examinan bajo un microscopio en busca de anomalías celulares. Si el cáncer está presente, se evalúa para determinar qué tan rápido es probable que progrese y para determinar las mejores opciones de tratamiento.

Puede ayudar a averiguar qué tan agresivo puede ser cualquier cáncer; en otras palabras, qué tan probable es que se propague.

Puede detectar un cáncer de crecimiento más rápido en una etapa temprana, cuando el tratamiento puede evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo.

Si tiene cáncer de próstata, puede ayudar a su médico o enfermera a decidir qué opciones de tratamiento pueden ser adecuadas para usted.

Si tiene cáncer de próstata, por lo general deberá someterse a una biopsia si desea participar en un ensayo clínico en el futuro. Esto se debe a que es posible que los investigadores necesiten saber cómo era su cáncer cuando se le diagnosticó por primera vez.