La circuncisión es la extirpación quirúrgica del prepucio del pene de un bebé. La circuncisión tiene varios beneficios, incluido un menor riesgo de enfermedades como las infecciones del tracto urinario. Los niños mayores y los hombres también se circuncidan. A cualquier edad, el pene circuncidado suele curarse en una semana.

A nivel mundial, el 30% de los hombres están circuncidados, principalmente por razones religiosas. En muchas sociedades, la circuncisión masculina se lleva a cabo por razones culturales, en particular como un ritual de iniciación y un rito de paso a la edad adulta. El procedimiento aquí referido como circuncisión masculina tradicional generalmente se realiza en hospitales.

Por lo general, las circuncisiones ocurren uno o dos días después del nacimiento, en el hospital. Es mejor hacerlo lo antes posible. Retrasar el procedimiento puede hacerlo más riesgoso. Un urólogo, un obstetra o un pediatra pueden realizar la circuncisión del recién nacido en el hospital.

Inmediatamente después de retirar el prepucio, la persona que realiza el procedimiento aplica un ungüento y envuelve el pene en una gasa.

Las personas que no fueron circuncidadas cuando eran bebés pueden optar por someterse a la circuncisión cuando son adultas. Generalmente, el procedimiento es el mismo para niños y adultos es lo mismo.

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